Una novela que me deja pensando en cómo podría describirla y cómo podría catalogarla por su tema tan complejo, pero a la vez, tan común.
Toca un tema que nos es familiar a todos (o a casi todos), que es el sentirse alienado ante las costumbres comunes de la sociedad y de la clase media.
Una obra que se mete en nuestro pensamiento y nos hace recordar aquellas noches donde nos quedamos pensando si de verdad valía la pena pertenecer a esta sociedad o si sería mejor vivir en completo aislamiento.
Creo que dependerá de la historia del lector y de sus vivencias si se siente o no identificado con esta novela, pero si alguna vez te has sentido ajeno, distante o diferente a aquellos que te rodean, creo que es una novela obligada.
Porque atiende a nuestro instinto animal, a esa dualidad que representa la otra parte de nosotros que tenemos en nuestro interior y con la cual estamos en una constante lucha, y que a veces nos gustaría dejarla salir sin atadura alguna.
Ah, y cómo dijo mi buena amiga Paola al recomendarme este libro: “Trata de leerlo con la mente abierta”.
Le doy solamente 3 estrellas de 5 porque creo que aunque empieza muy bien, al final se vuelve un poco flojo en su narración y conclusión.
3/5