Ser «exitoso»

Nota del autor: Estas publicaciones se presentan tal cual fueron escritas, sin ediciones, para preservar la autenticidad de los pensamientos del autor. Agradezco su comprensión ante cualquier error ortográfico o gramatical.

Llevo ya varios años con esa idea en mi cabeza.

Implantada en lo más profundo de mi ser.

Persiguiéndome en cada rincón, en cada esquina, en cada recoveco de mi mente.

Y hay noches que no duermo, los objetivos y metas que me he puesto se me presentan en las noches y me señalan todos los pasos que me faltan dar para llegar a cumplirlos.

Y el pensamiento de no llegar a cumplir con todo lo que me he propuesto es un demonio que ha crecido cada vez más, y que al día de hoy, se ha convertido en el más peligroso de todos.

Pero esta última semana, después de una reflexión profunda, llegué a una conclusión:

Le estoy dando mucha importancia a lo que las personas piensan de mí, a la idea en mi cabeza de que mis conocidos y círculo cercano lleguen a decir algún día: «Adrián fue un hombre muy exitoso, le iba muy bien en tal y cual…»

Pero al final, la única opinión que cuenta acerca de mi vida y lo que he logrado, es la mía.

Mientras viva de acuerdo a mis ideales, mis valores y mi esfuerzo, lo demás importa poco o nada.

Es más, muchos de los pasos que estoy tomando son para escapar y desaparecerme de muchos círculos de personas que no me dan nada bueno ni aportan cosas positivas a mi vida y posteriormente entrar a otros círculos más virtuosos.

Entonces ¿por qué tendría que darle peso a las opiniones de los demás?

Creo que desde hace cuatro años, me he exigido al máximo en mi persona, mente y espíritu e independientemente de lo que vaya a conseguir (que daré hasta la última gota de sangre para conseguirlo todo), puedo considerarme una persona de éxito.

Mis valores siempre han sido la honestidad, perseverancia, ser directo, no fingir sentimientos ni vivir para complacer a alguien más y he cumplido todos esos valores a rajatabla.

Por consiguiente, mi vida ha sido un éxito y lo seguirá siendo mientras siga manteniendo esos pilares en mi vida.

Ya no me importa lo que piensen los demás de mí. En este momento de mi vida, solo quiero compartir mi aprendizaje, mi corazón y mi mente con mi familia, con una persona especial y con uno que otro amigo.

Es todo lo que quiero y pido.

-Adrián de la Vega.

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