Tiempo

Nota del autor: Estas publicaciones se presentan tal cual fueron escritas, sin ediciones, para preservar la autenticidad de los pensamientos del autor. Agradezco su comprensión ante cualquier error ortográfico o gramatical.

Tiempo… estoy obsesionado con él.

Para mí, el tiempo es el activo más preciado de todos, por encima del dinero y de cualquier bien material.

Porque es el único activo que nos permite llevar a cabo todas las actividades que un ser humano quiera realizar. Sin el tiempo, no existiría nada más. Es una gema preciosa que se encuentra en nuestro interior, pero es finita.

Sin embargo, es un activo que no podemos medir de forma real. Sí, podemos saber que hora es y cuánto tiempo nos queda hasta la siguiente actividad programada que tenemos, pero ninguno de nosotros sabemos cuándo terminará nuestro contador oficial, es decir, nuestra vida.

Y sin embargo, veo a muchas personas desperdiciándolo, cómo si fuera algo que puedes tirar y recuperar pronto.

Veo a personas pasando horas detrás de series de televisión sin aportes reales, durmiendo más horas de las necesarias, embobados en el contenido repetitivo y sin valor de las redes sociales y, cuando llego a hacer alguna de esas cosas, me siento mal de inmediato y me doy una reprimenda interna por no estar invirtiendo ese activo en algo productivo.

Creo que por eso he leído más de 100 libros en los últimos dos o tres años, porque pienso que la lectura es una de las formas de inversión de tiempo más valiosa en esta vida. Aunque sean novelas o un título de diversión, ejercitar nuestro músculo de comprensión y estar concentrados en la lectura, aumenta nuestras capacidades.

¿Y qué decir de los libros con contenido educativo?

Sin lugar a dudas, la mejor forma de «pasar el tiempo».

Pero esta forma de vivir tiene límites que si los cruzas, se convierten en poco saludables. Como he repetido en muchas ocasiones a lo largo de este blog, pensar tan radicalmente me ha llevado a no poder disfrutar de ciertas actividades que ahora considero como «perdidas de tiempo».

Y es cuando me viene a la mente una frase muy famosa:

«El tiempo que disfrutas perdiéndolo no es tiempo perdido».

Y no pongo al autor porque hoy en día, hay tanta información contradictoria acerca de los verdaderos autores de frases famosas, que uno ya no sabe quien las dijo en realidad.

Pero esa frase, aunque pequeña y simple, contiene mucha sabiduría.

Aunque creo que el 80% de tu tiempo debe de ser invertido en cosas de provecho, también creo que deberíamos regalarnos ese otro 20%, pero es algo que hasta el momento, no he logrado hacer.

Y si lo hago, constantemente me estoy sintiendo mal por ello.

Me cuesta mucho pensar que cada segundo de mi vida que pasa, es un paso más hacia la muerte y no utilizarlo en algo que me haga una mejor persona o un mejor ser humano, me remuerde la consciencia.

En estos momentos me estoy sintiendo mal porque quedé de dormirme exactamente a las 10 p.m.

Pero detrás de todo esto, creo que hay mucho valor en tener este tipo de disciplina. He conocido a personas que valoran el tiempo tanto como yo y han logrado crear cosas muy valiosas e importantes.

Así es que, es algo con lo que tendré que aprender a lidiar y acostumbrarme.

Mis seres queridos y amigos han padecido de este mal que me persigue, pero aún así, me quieren con todo y esas tuercas que están más apretadas de lo normal.

Tiempo…

-Adrián de la Vega.

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