El verdadero precio y la profunda belleza de construir un sueño

Sí, hay días en los que te preguntas: ¿por qué carajos me metí en esto? Podría estar acomodado en un lugar, tranquilo, disfrutando de otras cosas.

Te das cuenta de que has sacrificado demasiado: familia, pareja, amigos, descanso, nuevos hobbies y experiencias.

Pero aquí estamos, luchando con todo nuestro ímpetu y ganas por cumplir nuestro sueño, ese que se encuentra en lo más profundo de nuestro corazón. Aquel que nos incendia y nos pinta una sonrisa de oreja a oreja en el rostro.

Y en ocasiones hay ligeros descansos, días un poco más tranquilos que lo normal. Y ahí, cuando respiras y miras a tu alrededor, te das cuenta de que de eso se trata la vida.

Intentar, fallar, corregir, conseguir y triunfar. Hermoso. Un poema. Eso que hace que todo esto valga la pena.

Un cuadro pintado por el artista más talentoso del mundo, una novela escrita por un escritor con habilidades divinas, una canción compuesta por un prodigio de la música. Así se siente la vida cuando persigues tus sueños.

Habrá momentos difíciles, complicados, pero debes regresar a esa sensación.

Guardarla en ese rincón de la mente, como munición para seguir adelante en aquellos días en los que sientes que te faltan las fuerzas.

Dios, el creador, la vida, como quieras llamarlo, quiere verte triunfar. Está apoyándote para que cumplas tus sueños y dejes una huella positiva en este mundo.

-Adrián.

Artículos Relacionados

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *