Guts de Berserk, Thorfinn de Vinland Saga, Tommy Shelby de Peaky Blinders, Tyler Durden de Fight Club, Musashi de Vagabond. Role models que muchos jóvenes usan como referencia hoy en día.
¿Por qué? Porque comparten algo con los hombres: una carga, un sueño, un objetivo.
Todos nos sentimos identificados con ellos, incluso los no tan jóvenes, y los utilizamos para obtener fuerza en momentos complicados.
¿Cuántas “marcas de sacrificio”, que es el símbolo de Berserk, has visto tatuadas en los cuerpos de hombres? Cientos.

Imagen tomada de InkHub.
Fuente: “Berserk – Symbol of Sacrifice Tattoo” (inkhub.in)
¿Cuál es el problema que yo le veo a esto?
Que ninguno de estos modelos a seguir es verdadero. ¿Por qué? Porque considero que estamos en una completa sequía de modelos reales.
Te pregunto a ti, hombre: ¿qué famoso, alguien que llega a muchos, es para ti un modelo a seguir? En ocasiones tenemos algunos, pero una vez que se escarba un poco en su historia, aparecen los esqueletos en el armario y resulta que no era una persona “tan buena” como pensábamos.
Falsos profetas por todos lados te convencen de que son lo mejor y que su estilo de vida es aquel al que hay que aspirar, cuando pregonan mentiras.
Famosos, políticos, empresarios… la mayoría tiene algo que esconder.
Dime uno que sea un hombre virtuoso, que hable con la verdad, que transmita valores como rectitud, valentía, palabra, entre otros. A que no me puedes decir uno. O unos cuantos.
Este es el problema para los jóvenes de hoy: terminan pensando que la única forma de triunfar y ser reconocidos es convertirse en “malos” y dejar atrás aquello que los hace rectos y honrados.
Vemos triunfar a personas incorrectas y nos decepcionamos cuando nos comparamos, porque nosotros queríamos elegir un camino correcto y bueno.
- Hay que darle micrófono y voz a personas correctas, aquellos que realmente inspiran a los demás a ser buenos.
- Hay que proteger a los de buen corazón, a los que buscan el bien sin importar las consecuencias.
- Hay que enseñarles a los jóvenes que, si su convicción es ser una buena persona, es algo valioso y no tiene nada de malo.
Nos han hecho creer que para triunfar necesitamos ser malos.
Falso.
Recuerden que el camino correcto es más empinado y más difícil que el incorrecto, pero una vez que llegas a la meta, en el incorrecto encontrarás castillos de papel, mientras que en el correcto edificarás con piedra y mármol.
Los hombres jóvenes se están desconectando de la vida a un ritmo alarmante, y necesitamos recuperarlos.
Hombre, te necesitamos.
Regresa a la sociedad.
-Adrián de la Vega


