Bar clandestino

Nota del autor: Estas publicaciones se presentan tal cual fueron escritas, sin ediciones, para preservar la autenticidad de los pensamientos del autor. Agradezco su comprensión ante cualquier error ortográfico o gramatical.

Nos conocimos de una forma inusual y siempre mantuvimos el perfil de amigos, pero en esos meses, algo dentro de mi me incitó a cortejarte. Supongo que probamos (sin éxito) la teoría que consiste en que una mujer y un hombre no pueden ser amigos sin que en algún momento de su historia intenten algo más.

Te estuve buscando toda la semana y me comentaste que el fin de semana irías a una fiesta en una azotea. Bastante inusual para mí, pero en este juego del cortejo, no podía dejar pasar la oportunidad de mostrarte mis cartas.

En cuanto llegué al lugar, me invadió una sensación de estar viviendo algo… surreal. Una vez más.

Música electrónica a todo volumen, una azotea con una gran vista de la ciudad y personas bastante inusuales bailando y platicando. Me mezclé un poco con tus amigos, iniciando conversaciones, siguiendo el hilo de la platica, sonriendo, etc.

Hasta que decidí iniciar una conversación en privado contigo. No recuerdo la conversación, pero creo que fue acerca de muchas cosas triviales. Yo me acercaba, tú te acercabas, pero en otras ocasiones.. te alejabas. El juego había iniciado, pero sin conocer el final o hacia donde me llevaría.

La terraza empezó a vaciarse y los asistentes empezaron a aburrirse, así que tus amigos propusieron movernos a otro lugar. Sin haber terminado el juego, decidí acompañarlos, dado que la estaba pasando bastante bien.

Justo en la esquina antes de llegar a este nuevo «bar», ustedes me comentaron que era un bar clandestino LGBT, pero insistieron en que no me preocupara, que todos estaban en su mundo y que el ambiente sería bastante tranquilo.

Un poco desconcertado por el hecho de que no me hubieran notificado esto antes, decidí confiar y de tu mano, entré al lugar, mientras me insistías en que pasaríamos una buena noche.

Para mi sorpresa, el lugar era bastante agradable, parecía uno de esos hangares que se utilizan para raves clandestinos; había tarimas altas con tubos donde las personas estaban bailando, luces de color neón que iluminaban el obscuro lugar y una azotea donde había una reja en la cual muchas personas estaban bailando de forma provocativa.

En general, la música era de mi agrado y nuestra conversación fue amigable.

El ambiente del lugar era bastante apasionado, puesto que muchas parejas homosexuales y heterosexuales estaban besándose y acariciándose apasionadamente, lo que le daba al lugar un aura de misterio. Muchas de estas parejas llevaban poca ropa.

Se acercaron varias personas a nosotros y a tu grupo de amigos, pidiéndonos a los hombres que nos quitáramos la playera para hacer «match» con la vestimenta del lugar, a lo que yo no accedí, pero tus amigos lo hicieron y se acoplaron al «ambiente» con una sonrisa y pasándola bien. Cosa que me pareció muy divertida y amena.

Representación visual de mi recuerdo del bar

La noche empezaba a terminarse, así que decidimos salir y despedirnos.

Me despedí de tu grupo de amigos, pero cuando llegó el momento de despedirme de ti, nos despedimos de forma fría y distante. Aunque lo intentamos toda la noche, creo que nunca surgió una conexión genuina entre nosotros, incluso diría que en cierto momentos forzamos para que ocurriera, sin un buen resultado.

Sin embargo, ese bar clandestino ha sido una de las noches mas bizarras y agradables que he tenido, dado que haciendo una reflexión respecto al lugar, creo que dentro de él la gente se sentía cómoda porque no tenía nada que ocultar y todos podían ser ellos mismos sin terror a ser juzgados. Cosa que no ocurre muy seguido, puesto que constantemente tienen que ponerse una careta para fingir ser alguien más y esconder todas esas cosas que a veces les da vergüenza mostrar o que no pueden mostrar por la critica constante de la sociedad.

Gracias a ti y a tus amigos por otra noche surrealista, que son de las noches de este tipo que recuerdo con más emoción y que se han repetido en diferentes ocasiones a lo largo de mi vida.

-Adrián de la Vega.

Aquí puedes leer otro post acerca de un amor antiguo que también te intrigará.

P.D. Te dejo una canción que representa un poco el mood de esa noche:

«I asked her «Can I have your number?
Looks like blue must be your color
Love the way you wear that dress
Even though your hair’s a mess»
She said «It’s Isabel Marant
And I got everything you want
Only question’s can you hang?
Will you come and entertain?»

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