Oda a Travis Scott

Nota del autor: Estas publicaciones se presentan tal cual fueron escritas, sin ediciones, para preservar la autenticidad de los pensamientos del autor. Agradezco su comprensión ante cualquier error ortográfico o gramatical.

A partir de las decenas de libros que he leído acerca del estado mental y los sentimientos, he entendido lo importante que es siempre mantener una actitud positiva ante cualquier situación de la vida.

Porque una persona positiva siempre encontrará la solución o un nuevo camino para cualquier adversidad que se presente.

Y las adversidades llegarán, porque así es la vida. Un momento nos encontramos en el cielo, realizados, y al siguiente tenemos que lidiar con un suceso que nunca pensamos que nos pasaría a nosotros.

Y por eso era necesario encontrar mis mecanismos para cambiar mi estado mental en esos momentos cuando los altibajos atacaban.

Encontré varias actividades como el ejercicio, la meditación, la motocicleta y una muy poderosa, a la que puedo recurrir en cualquier momento siempre y cuando tenga a la mano mis audífonos: la música.

El rap siempre ha sido un tipo de música que me eleva y me da mucha energía para cualquier momento.

Y hace algunos meses, empecé a escuchar a Travis Scott. ¡Oh! el bueno de Travis.

Algo tiene su música, ya que me inyecta energía y me da vida.

Todos tenemos ese tipo de música que nos hace saltar y vibrar. Yo encontré la mía en el rap y con Travis.

Aún no entiendo como es que mi estado de ánimo puede cambiar tan rápido en cuanto escucho una de sus canciones, inmediatamente algo me conecta con el sonido y sus letras y me hace elevarme a otro plano.

Así es que, este post solamente es para agradecer su música y presentarla a aquellos que estén leyendo este post.

Les dejo mi canción favorita: «Carousel» (muy difícil elección entre esa y Butterfly Effect, por cierto) y abajo de esa canción, un mix que creó un fan en Youtube con sus canciones. Mix que para mí, es una obra de arte.

«Don’t need a vacation, I need a replacement, uh (…)

All of my demons invading»

-Adrián de la Vega.

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