Nota del autor: Estas publicaciones se presentan tal cual fueron escritas, sin ediciones, para preservar la autenticidad de los pensamientos del autor. Agradezco su comprensión ante cualquier error ortográfico o gramatical.
Querido Carlos,
No sé por qué, pero siento que tú y yo somos mejores amigos, que tenemos una relación de amistad de años.
Leer tus libros ha sido una de las experiencias más gratificantes de toda mi vida.
Has sido y serás siempre una inspiración para seguir practicando y así poder algún día transmitir a través de mis palabras, algo similar a todo lo que tú transmites en cada oración plasmada en tus obras.
En esta temporada tan rara, me topé con tu último libro denominado «La Ciudad de Vapor«, una obra póstuma que recoge algunos cuentos de tu autoría que fueron recopilados, con el bonus de tener dos o tres cuentos inéditos.
Aunque la mayoría me entretuvieron, hubo uno de ellos que en segundos me transportó de nuevo a ese mundo mágico dentro de tu mente, a esa galaxia a parte que has construido y que te separa de todos los autores (medianos y buenos) de esta tierra.
«El Principe de Parnaso» fue una tremenda delicatessen de leer. Trajiste de vuelta a personajes importantes de tus obras pasadas, personajes que cobran vida en cuanto abres el libro.
Gracias querido amigo. Como siempre, ha sido un placer leerte y poder aspirar a derrochar tan solo un poco de la calidad que tú tienes, pero en este pequeño espacio, tan significativo para mí.
«La vida no vale nada si no se escribe, los libros son el mayor tesoro de esta tierra, más que cualquier material precioso»
-Adrián de la Vega.