Defiende tu tiempo

Nota del autor: Estas publicaciones se presentan tal cual fueron escritas, sin ediciones, para preservar la autenticidad de los pensamientos del autor. Agradezco su comprensión ante cualquier error ortográfico o gramatical.

Tiempo, el activo más preciado, tu activo más preciado.

Algún día leí en un libro que solamente el 20% de las cosas que hacemos con nuestro tiempo, impactan directamente en nuestra vida, lo demás no sirve.

Utiliza esa regla para dedicar tu día a todo aquello que te haga ser una mejor persona, a aquello que te de paz mental y a aquello que ayude a mantener tu cuerpo sano.

Pero lo más importante y el tema que quería tratar en este post es: Cuida a quien le das tu tiempo, a quien escuchas, con quien estás y lo que te transmiten.

Porque muchas veces nos encontramos con personas conocidas que pensamos que son nuestros amigos, y que están otorgándonos algo de valor, pero temo decirte que probablemente no sea así.

Si no estás al rededor de personas que te cuestionen, que te digan la verdad, que admiren tu trabajo y tu lucha, que discutan contigo ideas y proyectos y, en general, que te hagan ser una mejor persona, estás desperdiciando todo tu tiempo.

Amistades malas hay por doquier, personas que te eleven, muy pocas.

Probablemente te sentirás solo en los primeros momentos de empezar a filtrar y cerrar puertas y canales de esas personas que no te aportan nada, pero una vez que encuentres a aquellos que si lo hagan y cultives esas conexiones, te sentirás acompañado en este gran camino llamado vida.

¿Y cómo identificarás a ese tipo de personas de las cuales debes de limitar tus interacciones con ellos?

Sencillo, mi formula es: Toda persona que su platica consista todo el tiempo en hablar de otras personas, de bienes materiales y de eventos sociales, debe de estar menos presente en tu vida.

Las personas de valor discuten ideas, proyectos, sueños, miedos y esperanzas.

Sé muy selectivo con la energía e información que llega a tu mente, ese es mi único consejo.

Defiende tu tiempo…

-Adrián de la Vega.

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